Música Viva

Conversando sobre la educación musical

El Canto en la Escuela: de la televisión a la ópera.

El canto es una enorme y muy bella herramienta dentro de la educación musical. Por otra parte es algo innato (todos podemos hacerlo) y por ser nosotros el propio instrumento que lo ejecuta.
Si coincidimos con este pensamiento, la misión del docente de música sería ordenar esa capacidad innata, encauzarla y utilizarla como motor para hacer música.
De la observación del uso del canto en los colegios, surgen algunas preguntas que – a mi entender – son las que deberíamos contestarnos con mucha frecuencia:
Cómo lo enseñamos, cuál es la meta y qué consideramos – como docentes y expertos en música – un adecuado camino para que el niño cante.
El título del escrito surge de ciertas paradojas que  podemos observar en la didáctica de la música en el aula. Muchos colegios, dedican gran cantidad de tiempo a preparar comedias musicales. Otros, a cantar las canciones que son las “favoritas” de los chicos. La mayoría alienta un cierto rechazo por la música académica por creerla aburrida o lejana a los chicos.
Pocos docentes se animarían a ensayar arias de ópera con los chicos. “Son muy difíciles”, “no les gustan”, “se aburren”. Es cierto, no son fáciles, básicamente porque no estuvieron pensadas para que las canten los niños. Pero sí, les “enseñan a cantar” números de comedias musicales que también son para adultos y que también requieren una técnica especializada. La diferencia es que “les gustan”. Nadie imagina que un niño puede ser Plácido Domingo. Pero muchas veces se les insinúa que podrían ser Liza Minelli o Barbara Streisand.
Cuando desde la televisión nos muestran que todo actor de telenovela puede terminar grabando un CD, nos están diciendo que no importa lo que hay que aprender para hacerlo bien. Nos están diciendo que la popularidad en un rol determinado, nos habilita para cantar, bailar o – a veces el peor de los casos – emitir opiniones acerca de todo lo que ocurre. ¿Ser cantante, me permite “per se” llegar a ser actor de telenovela? Aquí ocurre que lo “favorito” no está dado por la música en sí, sino por el contexto y la publicidad que se hace de estas canciones.
Básicamente, se busca enseñar aquello que está de moda. La música está en un gran proceso de transformación en nuestra época. Afortunadamente hay nuevas formas de experimentarla, de hacerla, se derriban barreras, se va de alguna forma terminando con el elitismo, pero sea cual fuere la posición social o filosófica dentro del tema, hay algo a lo cual no se debe renunciar: la calidad, en cualquiera de las cosas que llevemos a cabo.
Calidad donde sea: en un aria, en un lieder, en una canción folklórica o en una cumbia. Y la calidad en el canto está dada por la afinación, por un preciso manejo del ritmo, por el fraseo, por la comunicación.
Hay miles – sino millones – de canciones para niños. Canciones que les permiten cantar lo que pueden y por lo tanto alcanzar calidad. ¿Porqué debemos acceder a las demandas del rating o mostrarles la falsa realidad de que son capaces de hacer aquello para lo cual no están preparados?
La última pregunta: ¿Qué es lo que vale más: el éxito o el exitismo?
Me gustaría dedicar algunos comentarios más al tema del canto en el aula.

Categoría: General, Música vocal

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