sep 27 2007
Los “play back” y los “karaoke”
Continuando con la idea de mi escrito anterior, he tenido la oportunidad de observar infinidad de colegios donde se realizan comedias musicales cada año (especialmente escuelas bilingües de habla inglesa), en espectáculos denominados “concerts”.
Creo que realizarlas es un esfuerzo enorme, sobre todo para los profesores que están a cargo, y siempre admiro la dedicación y el entusiasmo que ponen en esta tarea y la alegría que generan en los alumnos que participan.
Sin embargo y relacionándolo con el escrito, me gustaría llamar la atención sobre una circunstancia que también es muy frecuente en estos eventos: el canto se acompaña con un “play back” o música grabada que oficia las veces de “orquesta”. Es esta una práctica muy común en los Estados Unidos, donde existen grabaciones de muchas obras, para que otros canten sobre ellas, toquen un instrumento solista o puedan realizar sus prácticas musicales.
No hay dudas que en nuestra vida contemporánea, podemos ver facilitado el trabajo de revolver mediante una batidora, o desplazarnos más rápido por medio de un auto, o cortar sin esfuerzo con un cuchillo eléctrico. Pero estos instrumentos buscan facilitar un trabajo físico o en algunos casos ahorrar tiempo para tareas rutinarias. Pero cantar o tocar ¡nunca debería ser una tarea rutinaria!. Interpretar es siempre un descubrimiento, tanto sea en los ensayos como en los conciertos o en los “concerts”.
Cómo imaginamos un músico (profesional o amateur, niño o adulto) que puede hacer música sin tener el “dominio” del tempo, de la dinámica, de la articulación, de las variaciones de velocidad, etc. estando “preso” de una máquina que lo lleva a interpretar siempre lo mismo, sin poder variar, ni objetar la interpretación impresa en ella!
Es – a mi criterio – un tema que deberíamos plantearnos quienes enseñamos música, no es cierto?
