Cuando hablamos de orquesta viene a nuestra mente un gran grupo de músicos, perfectamente ordenados, interpretando obras de gran envergadura y dificultad y en muchos casos dirigidos por músicos de gran renombre y por supuesto, capacidad.
Sin embargo, orquesta también puede ser el grupo de niños o jóvenes que aún en sus primeros pasos de dominio del instrumento, llegan a interpretar obras sencillas, pero con un sentido de grupo y desde ya, respetando los parámetros de la música.
Muchas veces quienes enseñamos música nos encontramos con “ideas”, que brindan los directores de los colegios o colegas que, sin dudarlo, con muy buena intención – pero pocos conocimientos – intentan aportar sus opiniones que, lamento decirlo, poco ayudan al desarrollo de la música. He escuchado de boca de un director de colegio la siguiente opinión: “. . .y no podemos formar una banda con alguien que enseñe todos los instrumentos y los “junte”. . . Queda tan lindo!
A veces pienso que esos ¡queda tan lindo!, ¡que lindo “ver” a los chicos tocar! y otras frases por el estilo, terminan por dañar más que lo que benefician. Lamento ser un poco duro o enérgico en el tema, pero si pretendemos enseñar música, debemos respetar sus condiciones. A esta docente uno podría responderle: “y ya que hay docentes trilingües, ¿porqué no enseñan inglés, castellano y francés en la misma clase?. La verdad, es que se ahorrarían dos maestros!”.
Cada instrumento es un secreto en sí. No hablo de un secreto “oscurantista”, es un secreto a develar, una maravilla que produce sonidos con sus timbres, sus características y sus propios descubrimientos. He visto chicos de 10 años tocando pequeñas piecitas en el fagot, en el corno, en la trompeta, en el cello, etc. que pertenecen a escuelas de enseñanza general. Y tocarlas bien!. Esa es la verdadera base de una orquesta de niños, una correcta enseñanza de cada instrumento, donde quien la dirija cuente con el apoyo de todos los docentes de instrumentos, para ir sorteando los problemas técnicos que puedan aparecer. No es necesario tocar la Consagración de la Primavera o Adios Nonino o un concierto Brandemburgués: es fundamental tocar un simple arreglo de una pieza sencilla pero con un buen sentido rítmico (además de la precisión necesaria), una correcta afinación y el fraseo y la expresividad necesarias para comunicar el mensaje musical.
La Educación Musical y la Orquesta II
Categoría: Música instrumental
Etiquetas: instrumentos, orquesta
Ana C. Losada comentó:
Estoy totalmente de acuerdo con tooodas estas situaciones, de cómo afrontarlas, me parece genial lo de los profes trilingues, jajajajaja!, es una muy buena respuesta, para que se ´”situen” un poco en el contexto educativo musical. Por mi parte soy Colombiana y he trabajado en algunos Colegios, una experiencia que no me ha dejado muy buenos recuerdos y me hacía pensar si era eso lo que realmente quiería hacer, pero cómo?, con tantas adversidades que afrontar?, por ejemplo; un día una rectora me dijo que “armara” una banda estilo Wald Disney (Jazz Band) con todos los instrumentos……luego me dijo que su sueño era ver que los niños se presentaran para Diciembre (era Febrero), ….bueno pense yo….que estará pensando que soy yo?…y lo peor! el colmo! en una clase donde todos los niños vendrían a aprender el instrumento deseado…..luego de unas semanas…yo me reía la mayoría de los niños escogía guitarra y acordeón (el de vallenato – Col.) y no quedaba más remedio que trabajar con lo que había, pobre el sueño de la Directora, jajaja!
Muy interezante el aporte,
Saluditos!