oct 31 2007

La educación musical en el contexto de la educación

Publicado por Humberto at 7:20 en General

Escribir el comentario anterior, me hizo reflexionar en lo referente a la educación dentro de nuestro desenvolvimiento social. Aprender es crecer, educarse es crecer y crecer es una de nuestras condiciones básicas como seres vivos. El hombre siempre tuvo curiosidad por conocer más y más de su entorno, e imagino que muchas veces agradeció al otro hombre que con más experiencia o más conocimiento lo ayudaba a aprender, le facilitaba el camino que va de la oscuridad a la luz.
Si aceptamos eso, inmediatamente mi mente me lleva a un cuestionamiento sencillo: ¿cómo es posible que, si el aprender es una cuestión innata y además, esencial para la supervivencia, existan tantas resistencias por parte de los alumnos y de determinados padres a colaborar con la tarea educativa y a participar de los procesos de enseñanza-aprendizaje?
El enseñar debería ser una fuente de descubrimientos, donde tanto el docente como el alumno pudieran disfrutar del proceso, viviendo la satisfacción que brinda el aprendizaje por el aprendizaje en sí mismo. Sin embargo y lamentablemente en  muchas de las instituciones educativas e incluso en el sistema educativo en general, aproximarse a una materia (o a una posibilidad de conocimiento) surge – en la mayoría de los casos – de  la “obligación de estudiar”, del “deber de ir al colegio”; lo cual entraña una contradicción, ya que si estudiar (lo que fuera) es un factor de crecimiento, estaríamos colocando al crecimiento dentro del “deber”, cuando en realidad es un hecho natural.
Evidentemente, podríamos pensar que algo falla o ha fallado con el correr de las generaciones: muchas veces la relación docente alumno, se vive dentro del colegio como una batalla, donde cada uno aplica sus estrategias y sus poderes para ganar un combate que inevitablemente conduce a una victoria “pírrica”. Ambos terminan frustrados o con la sensación de que el maravilloso hecho de enseñar-aprender, consumió tantas energías que desalienta a quienes lo practican. 
No tengo profundos conocimientos de educación, ni leyes educativas ni pedagogía, sólo soy alguien enamorado de aprender y enseñar música. Por eso, este artículo es en realidad una gran pregunta: ¿qué es lo que no resultó para que nuestros alumnos y sus padres piensen en el colegio como una obligación social, como un instrumento para poder hacer dinero en el futuro o como en la batalla para zafar? ¿Cómo es posible que la cantidad de alumnos que concurren a aprender por el profundo sentido vital de ese aprender, sea tan escasa? ¿Cómo puede ocurrir que los alumnos no sientan el placer de aprender?
La educación musical tiene muchas formas de entusiasmar a los niños para que sientan ese placer al hacer música y al aprenderla. Creo que esto se da por las posibilidades que la música brinda para el desarrollo de la creatividad individual y por la facilidad con que el alumno puede ver aplicados sus conocimientos y ser reconocido por sus pares.
Tal vez se deberían aplicar estrategias de enseñanza, que apelen más al desarrollo de la creatividad, a la discusión y al cambio de ideas y a pensar en descubrimientos, que al aprender en forma obligada y muchas veces memorística.
Aquí concluyo con mi pregunta intacta. Tal vez vale la penar intentar responderla, no? 

2 responses so far

2 Responses to “La educación musical en el contexto de la educación”

  1. beaon 31 oct 2007 at 19:07

    Estimado Maestro: como educadora musical tengo mas dudas que certezas, llevo tiempo tratando de mirar como espectadora este proceso de deterioro de nuestra educación y quizás por estar involucrada me cuesta ser objetiva.
    ¿Que lugar ocupa la educación para el estado?, ¿Que prioridades tienen los padres con respecto a la escuela?, ¿ Que esperan los alumnos de la escuela?, ¿Que sienten los docentes frente a este desafío que plantea la escuela tal como esta vista en la sociedad?, ¿ Que papel cumplen los medios masivos de comunicación con respecto a la educación?.
    Estos interrogantes dan lugar a otros, quizás mas profundos, personalmente siento que cada uno de los actores que intervenimos en este proceso debemos replantearnos cual es la escuela que queremos.
    Cuando el estado no prioriza la educación en primer lugar esta olvidando que ciudadanos preparados serán mejores profesionales en cualquier área que estos se desempeñen.
    Cuando un padre prioriza el DVD antes que un libro, esta negando a su hijo la posibilidad de nutrirse intelectualmente.
    Cuando yo docente, antes de comenzar a trabajar, aprendo todos los artículos por los cuales me corresponde licencia, estoy olvidando para que elegí esta profesión.
    Cuando los medios de comunicación informan sin ir a fuentes verídicas, están olvidando su rol en esta sociedad.
    Y los jóvenes no dejaron de aprender siguen aprendiendo, lamentablemente lo malo también, como llegar sin ningún esfuerzo, sin compromiso o acaso no son hijos de adultos.
    Por eso Maestro, yo tengo mas dudas que certezas, todos debemos revisar que nos pasa como sociedad adulta.

  2. Humbertoon 01 nov 2007 at 7:15

    Sin ninguna duda que compartimos las dudas y por eso me refiero al artículo como una gran pregunta. Estoy en un todo de acuerdo con que debemos replantearnos nuestro rol de educadores, los sistemas mediante los cuales enseñamos e incluso la organización de todo el sistema educativo. Pero obviamente, todo esto está dentro de un determinado contexto social (universal), que de alguna manera nos excede. A mi me gustaría conocer – y eso está dentro de mis interrogantes – cual fue la falla que hizo que se apagara esa sed de conocimientos que es natural en el hombre. O tal vez, preguntarme si se apagó o está mal estimulada.
    Siguen los interrogantes, no?
    Muchas gracias Bea

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