Música Viva

Conversando sobre la educación musical

El coro en la escuela – El texto

Continuando con estos escritos referidos al coro en la escuela, un punto muy importante para analizar es el referido al texto y creo que luego de haber hablado de la melodía, el siguiente paso obligado es referirse a las palabras que normalmente acompañan a esa melodía. No pretendo aquí referirme al texto como parte de expresión lingüística, sino como aplicación junto a una melodía para optimizar el resultado del trabajo musical. Aunque debemos tener en cuenta el sentido literario del mismo cuando lo tiene (o cuando no lo tiene), porque por supuesto esto puede incidir directamente en la interpretación de la obra.
Pero en un principio, pensemos en el texto como el conjunto de vocales y consonantes (fonemas), que debemos utilizar combinados con la melodía y el ritmo.
Este es el principal punto a desarrollar: cuando cantamos “establecemos” la melodía por medio de las vocales y “aseguramos” el ritmo con las consonantes.
Los sonidos de nuestras vocales, son en principio, puros: “a – e – i – o – u” y no tenemos vocales “intermedias” como el inglés, el francés o el alemán. Esto facilita las cosas desde el aspecto de la pronunciación, pero de alguna manera las dificulta, desde la mirada de la “prolijidad” al cantar. Nuestras vocales deben ser puras, parejas y no tienen puntos intermedios. Por lo tanto, debemos cuidar con mucho esmero que todas las “aes” sean similares y así sucesivamente con todas las vocales. Si nosotros prestamos mucha atención a cualquier grupo de gente cantando, veremos que existen muchos tipos de vocales (más oscuras, más claras, más cerradas, más abiertas, etc.) que, en principio necesitamos “emparejar”. No discuto que en la expresividad del fraseo, las vocales puedan tener sutiles cambios de color, pero creo que podemos dejar esto para más adelante.
Las consonantes representan otro tipo de problema: son muchas y cada una con sus propias características, considerando además si comenzamos con ellas, si terminan la frase o si las encontramos en el medio de un pasaje. Es un tema complejo, pero en principio creo que hay que considerar dos o tres aspectos.
El primero referido al comienzo: es importante tener en cuenta la velocidad de emisión de las consonantes: una “m” es de emisión más lenta que una “p”, una “s” corre el peligro de ser más desprolija que una “t” y todo eso por el tiempo que tardamos en emitirlas.
Las consonantes del final, deben siempre ser pronunciadas firmemente (Ojo, no acentuarlas), pero sí que estén firmes para que se escuchen y por supuesto. . . todas a la vez.
Aquellas que están en el medio de una frase, deben también ser claras (en algún momento exageradas), teniendo en cuenta, muchas veces, nuestras “desviaciones” de pronunciación en el lenguaje cotidiano y por supuesto del idioma en que se canta. ¿Pensamos que muchas veces nuestras eses son haches aspiradas? ¿Qué en nuestro país no existe diferencia entre la  “b” y la “v”? Qué en inglés es necesario exagerar la “r”?. No busco con esto que debamos “españolizar” nuestra forma de pronunciar, pero cuando cantamos las consonantes deben ser claras para ayudar a precisar el ritmo de la obra.
Ritmo, melodía y texto: Tres pilares que se deben cuidar para obtener un buen resultado coral.     

Categoría: Música vocal

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