Mar 04 2008

La alegría en la Música y en la Educación Musical

Publicado por Humberto at 6:27 en General

Una vez más tener la posibilidad de escuchar/ver un concierto en un canal de cable, me permitió volver a reflexionar sobre un tema que para mí es fundamental: que transmitimos o pretendemos transmitir cuando hacemos música. En dicho programa tocó la Orquesta Filarmónica de Berlín, dirigida por el maestro estonio/americano Neeme Järvi (de quien pueden encontrar abundante información en la web) con un programa de obras románticas.No cabe duda que estamos ante uno de los más prestigiosos organismos sinfónicos del mundo, ante una de esas orquestas donde los músicos “tocan solos” y los directores están para poner su dosis de genialidad y arte.Pero no es esto lo que me llamó la atención sino la sensación que surgió – al menos desde mi punto de vista – o “sobrevoló” todo el concierto: LA ALEGRÍA.Alegría de los intérpretes, alegría en los solistas, alegría en el director, alegría en el público – inmensa cantidad de público, sentados en un enorme anfiteatro al aire libre – para quien la orquesta dedicó algunos bises de su preferencia.Un director con una técnica irreprochable, que por momentos dejaba de lado, para dirigir sólo con gestos expresivos (y aún sin gestos) – con una orquesta de calidad rayana en la perfección – brindaron un concierto de muy alto nivel, donde una vez más, pudimos apreciar su enorme poder de comunicación.No nos asombra ver y disfrutar los miles de encendedores que se prenden en un concierto de rock (es ya casi un clásico) y entonces se habla de la motivación, la sensibilidad, y el “desacartonamiento” de esos espectáculos. En este concierto eran cientos y miles de “estrellitas” (esas que prenden los chicos para Navidad), siguiendo el compás de la música, y eran muchas personas bailando delante de sus sillas y aplaudiendo los “temas populares alemanes” con los que la orquesta cerró su concierto. Y yo me preguntaba porque en nuestro país, vivimos la música clásica como una “cosa seria” y el rock como “algo divertido”? Porqué nuestro folklore queda de lado en los conciertos sinfónicos? Porqué nuestra música original no se oye nunca en nuestros teatros? Porqué no hacemos que toda la música, sea motivo de alegría? Y en otro orden de cosas, porqué no entramos con alegría al aula y le mostramos a los chicos que hacer música es divertido, es alegre y es placentero? Porqué pensamos que hacer música clásica es más importante y más “difícil” que hacer rock, o jazz o tango?Porqué no mostramos a nuestros alumnos la alegría de la música “seria”? Será tal vez porque esto va de la mano con nuestra costumbre de ver las cosas desde un lado negativo o porque nos sentimos abrumados por la realidad o porque hemos olvidado la esperanza y la ilusión. Podemos encontrar miles de justificaciones pero en nuestra época donde la incertidumbre es la realidad, donde tendemos a la crítica despiadada, muchas veces carente de un análisis ecuánime, donde nos desconciertan hechos incomprensibles, donde la vida ha perdido valor como tal, los músicos tenemos el privilegio de poder vivir la alegría por medio de nuestra profesión.En un escenario no hay autoritarismos, no hay situaciones agobiantes, debe haber responsabilidad, trabajo, esfuerzo, capacidad, pero por sobre todo alegría.Y vuelvo a repetir el término con gran convencimiento. Si me permiten la utopía, de alguna manera somos portadores de alegría. Llevémosla a nuestros niños!Hasta la próxima

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