Apr 03 2008

Educación musical: la fragmentación del aprendizaje

Publicado por Humberto at 23:38 en Música vocal

Un muy interesante comentario de una visitante de nuestro blog, me ha inspirado (luego de un largo silencio debido a una gran cantidad de trabajo) a escribir este artículo, porque dicho comentario expresa una triste realidad de nuestro país.
Tal como la profesora manifiesta, quienes cantan no siempre atienden las realidades del aparato fonador y quienes son fonoaudiólogos no tienen posibilidades de enfrentar la emisión desde el aspecto musical.
Yo tal vez, podría agregar que ninguno de ellos se ocupa de la psiquis de los alumnos, tema que creo es importante dentro de la enseñanza del canto.
Debo también reconocer que existen honrosas excepciones, con profesores que tienen un claro concepto de nuestra anatomía y sus funciones y las transmiten adecuadamente. 
Lo que ocurre es que, lamentablemente, la formación docente en el área de música en nuestro país se encuentra en una situación de carencias o, en el mejor de los casos fragmentada tal como mencioné en el título.
Este es un tema muy delicado, donde no pretendo herir susceptibilidades ni menospreciar el trabajo de nadie. En realidad, hemos producido y supongo que continuaremos produciendo excelentes músicos en todas las áreas de arte musical, ya sea instrumentistas, cantantes, directores, compositores, etc. Pero la realidad es que la excelente formación que muchos músicos tienen, no siempre es un aval para transmitir esos conocimientos y mucho menos – valga la paradoja – para transmitirlos a los que menos saben.
En el caso del canto, cuando un profesor recibe un alumno de canto, ¿tiene claro que debe enseñarle? El alumno que quiere cantar, ¿tiene claro lo que debe aprender? Una buena voz, ¿es sinónimo de un buen cantante?
En realidad uno podría preguntarse si el canto es un hecho innato o adquirido y cultural.
Y habría mucho para discutir allí, porque cantar es algo que todos tenemos como posibilidad, pero los factores histórico-sociales de teatralización y de elementos técnicos por un lado o de timidez y burla por otro han hecho que esa facultad que poseemos como seres humanos, sea – en algunos casos – cruelmente dañada.
Personalmente sostengo que todos podemos cantar, pero también todos pensamos que debemos ser Plácido Domingo, Liza Minelli o una figura de renombre para poder ser reconocidos como cantantes. Sin embargo, muchos cantantes no llegan a esa “envidiable posición” por tener una maravillosa voz. Llegan por su musicalidad, por su profunda comprensión de la actividad o por otros factores que los han llevado a tener un gran dominio del hecho musical.
Desde mi criterio, cuando despegamos el canto de su esencia y lo convertimos en un despliegue técnico (y sólo cuidamos de su técnica tal como en la música académica), cuando queremos hacer música pero no atendemos los requerimientos básicos de una buena posición (sólo pensamos en como sonará, sin atender a los conocimientos profundos del aparato fonador, como en la música popular) o cuando pretendemos que el otro transmita pero no nos ocupamos de sus sensaciones personales (sólo nos ocupamos de la música pero no del individuo), estamos dejando de lado algunos de las instancias básicas del canto: técnica, música y personalidad.
La pregunta sería, cuál de los institutos de formación, cuál de las escuelas donde se forman los docentes, cuál de las universidades que preparan a quienes serán formadores, atiende los tres aspectos del maravilloso fenómeno natural que es cantar? Porque en realidad, en el canto, lo único que se debe hacer es ayudar a crecer a lo que ya poseemos desde nuestro ser.
Obviamente, luego tendremos cantantes con mayores o menores capacidades, tal como tenemos economistas, ingenieros, pintores, atletas, etc. Pero la esencia está en todos y el peligro de la artificialidad nos puede perjudicar tanto como la desatención a la preparación profunda.
En muchos casos – más allá del canto – tenemos esa disociación entre técnica e interpretación y en otros entre técnica y “conocimiento del cuerpo”. Realmente, tal vez sea hora de redefinir conceptos, revisar actitudes y reelaborar formas de enseñanza para que la música pueda comenzar a enseñarse en forma “holística”.   

2 Responses to “Educación musical: la fragmentación del aprendizaje”

  1. Sebastián Holzon 11 Apr 2008 at 8:32

    Humberto! Gracias por crear este espacio de intercambio tan maravilloso. Es una sorpresa haberlo encontrado en el “ciberespacio”. Quería comentarte que comparto plenamente lo que expones al respecto de la enseñanza del canto. Como docente me he sentido bastante solo en el camino de la enseñanza, lo cual, pienso, es bueno porque es la auténtica respuesta a la búsqueda sincera que uno ha tenido como cantante tratando de responder varios “por qué”.
    En algun momento se presenta la necesidad (que puede repetirse) de tener charlas con mis alumnos en donde les hablo del canto. Yo tambien ligo el canto con algo puramente natural en la raza humana. El Canto para mi también es el Grito, como principio de emisión de la voz, de comunicación, de liberacion y LIBERTAD.
    El grito fue el medio de comunicación del hombre primitivo, y también fue el acto que, al nacer, nos destapó los pulmones para poder respirar. Generación tras generación se ha acallado ese grito como, entre otros motivos, un acto de mala educación. “No digas eso”, “Callate”, “Bajá la voz”. Y también el miedo a decir o actuar de una manera “no correcta” y/o el miedo al ridículo ha hecho que hoy en día ese acto natural se vuelva casi un imposible.
    Creo también que el canto nos expone ante los demás, “mostrándonos” y como docentes, si sabemos ver, podemos encontrar esos miedos y conversar con el alumno para ayudarlo a comprender y a destrabar el problema. Esto me ha ayudado a generar una situación de confianza y un espacio en donde “todo esta permitido” para el alumno (de mas está decir que el cuidado del aparato fonador está siempre presente y el conocimiento del circuito respiratorio también).
    Bueno, este está siendo mi camino de aprendizaje como docente y seguirá siendolo también como el de cantante. Quería compartirlo no haciendo tanto incapié en lo técnico sino en otro aspecto que, tambien yo creo, es importante.
    Un abrazo inmenso a vos y a todos los lectores del blog.

    Sebastián H.

  2. Humbertoon 11 Apr 2008 at 19:45

    Estimado Sebastián, me alegro que personas con tu forma de pensar se acerquen a este blog, que tiene como fin último mostrar lo importante de la música para el desarrollo de nuestra existencia. Lamentablemente, como vos decís, las barreras que una sociedad que durante muchos siglos nos ha impuesto (sociedad que en definitiva somos nosotros mismos), han transformado nuestras expresiones naturales en cuestiones forzadas y no siempre permitidas a todos. El miedo al ridículo, el terror a exponerse al juicio de otros (que por otra parte la mayoría de las veces son injustamente implacables), hace que nos tengamos que retener y controlar permanentemente, no permitiéndonos ser lo que realmente somos. Creo que es un tema muy profundo, pero me alegro que, al menos en el canto, puedas entender a tus alumnos como seres humanos, viéndolos en una forma holística y no solamente como “máquinas de producir sonido con una técnica adecuada”.
    Muchas felicitaciones y muchas gracias por tus palabras!
    Humberto

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