Estimados lectores, después de mucho tiempo me reúno con Uds. otra vez. Algunos problemas de salud me han mantenido, tal como el año pasado, lejos del blog, así que pido perdón por la tardanza en volver a escribir y por los comentarios que no pude contestar hasta el momento.
Lamento también, tener que reiniciarme en mi diálogo con quienes nos leen, a través de una circunstancia que personalmente no considero para nada agradable. Dedico mi vida a la educación musical, vivo hondamente preocupado por los problemas de la educación en general y por las causas-consecuencias de esa cultura en la cual estamos inmersos que, en líneas generales, remite a la falta de valores y a una generalizada intrascendencia, donde pareciera que nada importa y que hasta las cuestiones más serias son tomadas con un dejo de “no importancia”.
Ha habido muchas obras, comedias, películas, etc. que se han referido en forma burlesca a situaciones trágicas, pero ello se puede comprender como una forma de catarsis frente a hechos que sobrepasan por su horror, a las concepciones humanas y al entendimiento del funcionamiento de la sociedad como tal, o a tragedias que llevan al límite la resistencia de los individuos al intentar asimilarlas.
Aquí, en cambio, ha llegado a mí, un video donde se aúnan la música y las situaciones cotidianas, una de las banderas que enarbolo en este blog y que justifican muchos de los proyectos que he realizado en mi vida. Eso sí, siempre he pensado en la música y su nexo con la cotidianeidad, en forma positiva, de acción, de respeto y con el objeto de mejorar la formación de los individuos.
El Coro Kennedy, organismo de una extensa trayectoria y de clara influencia en el ambiente musical argentino ha interpretado, según se puede apreciar en la siguiente dirección de web: http://www.youtube.com/watch?v=dQj8DtYQPWY una canción referida a la gripe A, pandemia que además de ocasionar una cantidad de muertes, ha trastocado la vida de muchas personas, del mundo educativo y de alguna manera de toda la sociedad argentina. Para ello y por otra parte, ha utilizado la melodía de la parte coral de la Novena Sinfonía de Beethoven, en un arreglo “ad hoc” y cuyo texto se refiere, paradójicamente, a la hermandad entre los hombres.
No pretendo hablar de crítica musical. Mi ser músico se ha sentido tocado, pero no en mi profesión ni en la técnica musical, sino en mi aspecto de ser humano, como persona que trata de sentir al “otro” en el convencimiento de que yo también soy un “otro”. He meditado en el humor basado en una circunstancia que ha conllevado sufrimiento, que ha arrastrado vidas y que – especialmente en la salud y la educación - ha ocasionado casi un colapso en los sistemas establecidos.
Celebro el humor, aplaudo las bromas, creo que no es necesario ser adusto para ser serio, ni es indispensable dejar de lado la simpatía, para llevar a cabo tareas importantes. Si creo que así como es necesario respetar y respetarnos en nuestras ideas, más aún es importante hacerlo en nuestros padecimientos.
Lamento una vez más, reiniciar un contacto que siempre ha sido tan fructífero y hermoso con una queja de este tipo, pero no sería honesto conmigo, si luego de escribir tantas palabras acerca del valor de la música, no defendiera precisamente ese valor, al comprender que, como todos los aspectos y creaciones del ser humano, aquello que es creado para mejorar puede ser empleado también para perjudicar. La música es un producto de alta sensibilidad y enorme poder, que imaginamos tiende a permitir nuestra superación y que debe llegar a todos, como forma de patrimonio cultural indiscutible.
Un organismo musical y que además, específicamente depende de una institución educativa, debería en todo momento marcar senderos de formación y contribuir a elevar el nivel educativo y cultural de aquellos que son sus oyentes, máxime cuando por medio de Internet, esos oyentes pueden ser toda la Nación y el mundo entero. El Coro Kennedy ha realizado grandes contribuciones al conocimiento del canto coral y tenido muy importantes ocasiones de trabajar junto a notables figuras de la música popular de nuestro país. Creo que esas magníficas circunstancias no sólo brindan lugares destacados y de lucimiento, sino que también producen situaciones de responsabilidad, atendiendo a la cantidad de personas sobre las que logran influencia.
He enviado en las últimas horas, una carta a la Rectora de la Universidad Kennedy, manifestando mis puntos de vista acerca del video de referencia. No se si obtendré respuesta y por supuesto ignoro, en el caso de producirse, cual será el tenor de la misma. Sólo se, que he cumplido con lo que creo mi deber como músico y como responsable de la educación musical de mucha gente, y por supuesto con mi conciencia.
Muchas gracias, hasta pronto.
Humberto López
Sandra Ferreira comentó:
Estimado profesor
Comparto con vos las impresiones
causadas por esta manifestación equivocada.
Reciba mi apoyo brasileño.
franco comentó:
YO no comparto para nada lo que ha acusado al coro kennedy en este caso, digame señor de la musica en donde esta implantada la gripe porcina? la critica del coro kenedy fue hacia la mediatica gripe, no hacia la gripe REAL, sepa usted entender el humor con el que se logro este hermoso tema, para deshinibir a las personas y hacerlas sentir mas seguras. Yo realmente creo que fue una hermosa obra de arte esta y tantas obras del coro, a mi entender el coro intenta crear en el publico felicidad, deshinibicion, amor, amistad, grandeza, comprension y un monton de otros valores a travez de sus canciones, esta no es una mas que ellas.
O aca usted esta conforme con las noticias? acaso usted me dice que toda la gente mediatica DICE COSAS REALES ? asi como se dijo sobre la “PANDEMIA”? que tan real es eso? como cuando dijo WANDA NARA que era virgen?? creo que es la misma tela de juicio… como lo es la television, por favor tomemoslo CON HUMOR que simplemente eso fue, jamas desmerecio a la gripe, solo a los medios, solo es cuestion de interpretacion. te mando un abrazo y abramos neustras mentes
Musica " es el Coro Kennedy" comentó:
Lamentable que un sr que dice saber de musica descalifique sin sentido a renombrado coro, acaso el sr perdio su sentido del humor? o quiere juzgar a este pequeña contribucion humoristica como una obra coral?
Person, pero creo que debería entender el sentido de desdramatizar y no buscar la parte rebuscada.
No hay nada de malo en ellos ni en su interpretacion ni siquiera buscaron herir susceptibilidades, salvo la suya.
Que facil es olvidar una trayectoria al servicio de los que necesitan….
Rita S. comentó:
Estimado Profe: hace muchos años que el denominado Coro Kennedy no pertenece más a la Universidad en la que efectivamente nació. Deben haber llegado a un arreglo para seguir utilizando el nombre.
Considero que como coro, es un desastre. No hay matices, no hay calidad vocal ni musical, se grita mucho (así es como se van arruinando las voces de los integrantes), pero… el director tuvo la habilidad de asomarse a todos los medios, de arrimarse a importantes figuras del canto popular, de aparecer en marchas de protesta y de tener un “estilo” seudo solidario y seudo defensor de derechos humanos. Así es como cometen toda clase de golpes bajos, como canciones donde las coreutas se ponen pañuelos blancos en la cabeza y le cantan a cunas vacías, por ej…. Así es como se fue imponiendo entre la gente que no conoce la actividad coral, que solo tiene idea de coro como equivalente a música “de Iglesia”. Por suerte, actualmente muchos directores de coros “de verdad”, están organizando o participando en encuentros corales gratuitos, para que el gran público conozca más y mejor, y tenga oportunidad de comparar.
La humorada sobre la Gripe A fue una manera más de llamar la atención, que es uno de los objetivos del director, que muchas veces se pone en el rol del “chico travieso”. Incluso se realizó en un canal de televisión.
Como se diría vulgarmente, “hay que tomarlo como de quien viene”, porque es lo esperable de este “coro”.
Un cordial saludo.
Rita S.
Que pena comentó:
A todos los que solo detractan al Coro Kennedy les digo que uds se moririan por estar en lugar de esa gente ” que grita “, que se arruina la voz, pseudo solidarios y mil tonterias mas….
Dar conciertos corales gratuitos es calidad?
Arrimarse a figuras del canto popular es malo?
No hay matices, no hay calidad vocal ni musical….JJAJAJAJAJAJ
RITA , te recomiendo: Un buen otorrino te vendria bien y despues unas buenas sesiones de psicología…porque la envidia te mata…VIVI Y DEJA VIVIR….quien dice que lo tuyo es bueno? vos tenes calidad? vos medis la calidad?
Aprende a no detractar , porque no suma….TE RESTA COMO PERSONA
Ojala tengas suerte donde estes cantando, con tu calidad vocal que seguro tenes, pero de calidad de persona, mmmmmm, cuanta bronca dentro que tenes !!!!
Coincido 2 comentó:
Estimado Profe: No comparto su opinion, la respeto, pero porque calificar como disgusto musical? acaso ud es quien tiene la verdad absoluta?
Como musico debería estar abierto a todas las expresiones musicales que son arte, sean las que fueren.
SIn conocerlo y con todo respeto, le digo que Ud en su deber como musico deqiquese a EDUCAR y no ha ENVIDIAR, que busca? ser reconocido como el Director del Kennedy?Su error es que se olvida de Educar y pierde su tiempo en Calificar como si ud fuera ” lo mas “.
Permita decirle que si cumplió con su conciencia es ud un inconciente, porque ha dejado de EDUCAR como se autoproclama.
NO entendió nada profe, que pena !!!
Confunde musica con ser mediatico
Que ganas tiene ud de serlo con toda su calidad musical.
Suerte profe y enseñe a ser mas amplio( Perdon, si ud no lo es, como podria enseñarlo?)
Quizas los años le juegan encontra y todavia ud quiere un maestro de musica como en los años 50.
Humberto comentó:
Estimado “er” (tomo su primera parte del mail como nombre, ya que su comentario carece de firma), cuando hablo de disgusto me refiero a una sensación y por supuesto no pretendo tener ninguna “verdad absoluta”. Cómo músico estoy abierto a todas las expresiones musicales que son arte, pero no a que sean las que fueren. Al menos, esas expresiones artísticas deben tener el mínimo respeto y decoro hacia los semejantes, o por lo menos hacia aquellos que sufren.
Le agradezco sus recomendaciones, ya que eso mismo es lo que hago y estoy haciendo: “educar”. Educar para comprender al otro y entenderlo en sus manifestaciones.
En general no contesto agravios, pero en el comentario se deslizan algunas consideraciones que son muy útiles para el hecho de “educar”: se utilliza una palabra inquietante: ser más “amplio” y esa palabra suena inquietante, ya que puede significar aceptar todo, simplemente porque uno no debe “restringir”. SIn embargo esa palabra también justifica muchos desmanes que se han llevado a cabo en nuestra historia como seres humanos.
Creo que es importante no confundir libertad con libertinaje, humor con respeto, libertad artística con chabacanería, calidad con popularidad. Por otra parte, en ningún momento he abierto juicios – en lo personal – acerca de la buena o mala calidad del director o del coro en sí mismo. He manifestado y lo repito, que cuando la música es utilizada para herir sensibilidades, se desdibuja su principal función que es la de unir y acercar a los seres humanos, comprendiendo sus situaciones de alegría y tristeza, de esperanza y angustia.
Lo saludo atentamente
Humberto López
Humberto comentó:
Estimada Rita, le pido disculpas por contestar recién hoy su comentario. Le agradezco su apoyo hacia mi artículo, aunque no me corresponda – simplemente por ética profesional – opinar acerca de su opinión con respecto al coro Kennedy. Sí, le agradezco mucho su información con respecto a su pertenencia a la Universidad – a donde envié un mail y no obtuve respuesta hasta el momento – ya que es interesante poder conocer la verdadera situación de aquellos de quienes opinamos.
Lamentablemente estamos en la época de acudir a cualquier elemento con tal de no pasar desapercibidos. La música muchas veces ha sido el reflejo de situaciones sociales y continúa siéndolo tanto en el aspecto positivo como en el negativo. La excusa del canto, del baile, del éxito, de lo popular, de lo masivo, trastoca valores y hace perder el norte de la superación. El “todo vale” para lograr un éxito efímero, es una de las culturas que se quiere implementar hoy en día, así como la falta de reflexión y de pensamiento profundo.
Nuestros modelos sociales no son más quienes piensan, sino quienes actúan de forma irreflexiva o peor aún, actúan sólo en aras de su propio ego o “triunfo”.
Afortunadamente aún hay quienes reflexionan y aspiran a crecer, respetando al “otro”, porque no ignoran que cada uno también es “otro” en las diversas circunstancias que nos toca vivir.
De cualquier manera la música nos sigue brindando espacios para que podamos ser cada vez más humanos y mejores personas.
Con un cordial saludo
Humberto López
Ed comentó:
Yo fui intergante del Coro de la Universidad Kennedy ( en ese entonces se llamaba así) durante los años 1989 y 1990 . En ese entonces detentaba un nivel de calidad bastante razonable , teniendo en cta. su origen amateur . Había interés en educar las voces, y de hecho uno de los integrantes de Opus Cuatro oficiaba de entrenador en esas lides ( creo que era el barítono, un excelente cantante ) . No obstante eso , es cierto que siempre se tendió al grito , la exageración y el dramatismo , la falta de matices, los arreglos vocales ¨facilongos¨ y otras licencias que fueron calando en las buenas intenciones de los inicios del grupo. A eso se le sumó las ansias de protagonismo del director , y la ¨necesidad¨ de montar puestas en escena pseudo teatrales llevadas a cabo por los propios integrantes, que no tenían entrenamiento en arte drmático . Respecto de los golpes bajos o de efecto , si, es una tendencia que ya venía gestándose desde entonces . La popularidad y la masividad posterior no hicieron más que multiplicar y abusar de esos ¨recursos¨ .
José Luis Cafiero comentó:
Estimado Humberto:
Leí su comentario acerca del Coro Kennedy y su in-adaptación de la 9na. Sinfonía.
* Mi primer observación fue imaginar la reacción que hubiera tenido Beethoven de haberla escuchado y después recordé la incipiente sordera que padecía, por lo cual creo que a lo sumo hubiera escuchado un murmullo tarareando su música y quizá jamás hubiese tenido una expresión como la nuestra, porque la música es buena, no?.
*Mi segundo comentario va hacia el lado de la rima en los versos. Respeto el ingenio (que muchas veces utilizo) lo cual no estuvo mal pero no para que un Director de Coro ‘popular’ hiciera gala de ese talento. Eso se lo hubiera admitido a los Midachi, por ejemplo, y no por una cuestión de reconocimiento cultural… sino más bien todo lo contrario.
*Mi tercer comentario está más emparentado con mi admiración por Les Luthiers, otro ‘por ejemplo’, y no encuentro en sus 40 años de trayectoria (y creo haberla recorrida entera) la necesidad de haber recurrido a dos temas tan delicados para poder expresar un mensaje: un tema, la gripe; el otro tema, la 9na.
* Por último, como no abogo porque el fin justifique los medios, mi voto es no positivo por este señor que en esta oportunidad no midió los medios empleados (un conjunto vocal de jóvenes argentinos talentosos, una obra suprema de la música de todos los tiempos, una emergencia sanitaria de la que se desconoce aún los alcances y secuelas), para lucirse en los medios.
Lo saludo cordialmente, José Luis
Juan Santiago comentó:
Hola Humberto! Es un gusto poder encontrar un espacio donde se desarrolle la problemática de la educación.
Quería contactarme con usted para hacerle algunas preguntas. De paso opino sobre todo lo que aquí se dijo.
Primero me quiero dirigir a los que con ironía y falta de respeto hicieron comentarios agresivod, y decirles que cuando uno critica no impone su verdad ni tampoco condena. Sólo manifiesta y juzga lo que, con un grado importante de trayectoria y estudio, discierne sobre la realidad. Esto es propio de quien tiene la virtud de la justicia, dar a casa cosa lo que se merece. Creo que hemos reemplazado la palabra Justicia por amplitud(?).
Humberto, creo que usted hizo eso, con gran criterio, juzgó la realidad. Luego de escuchar la versión, para mí es muy acertado lo que opina. Rezo por usted y su salud. Espero que nos siga aportando todo su experiencia como educador, porque los que estamos empezando la necesitamos. Un gran abrazo!
Juan
hugo comentó:
Lamento tanta falta de respeto al Director del Coro Kennedy y a los integrantes quienes somos amateurs quienes ponemos el mayor empeño para dedicarnos sin absolutamente intención de lucro, quienes dedicamos nuestro tiempo despues de horas laborales ha realizar muchisimos actos beneficos ,que ni siquiera podrian realizar las personas que viven de la música y son “exelentes musicos” (hay pocas excepciones) , el Sr. Directyor del Coro Kennedy (Raul) realiza los arreglos musicales que pueden llegar a entender estos integrantes amateurs señores , pero lo mas importante y el espiritu del Coro no es ser los mejores en lo musical si usted compartieran aunque sea un ensayo se darian cuenta que el espíritu de ayuda hacia quien lo necesita es la bandera principal , alguno de los criticos entregaria su tiempo para realizar estas actuaciones por amor al progimo y a cantar? dejar a su familia o el descanso , para trasladarse a lugares lejanos gastando el dinero de su propio bolsillo ? Vuelvo a lamentar que el arbol les tape el bosque ,si quieren escuchar exelentes cantantes acartonados por favor no elijan al Coro Kennedy no es lo que está buscando , el Coro Kennedy es alegria para los corazones ,coreografia y la felicidad y el agradecimiento de quienes nos saludan al termino de cada actuación , con el premio de la labor cumplida-
Nahuel comentó:
La verdad a todos los que defienden al coro Kennedy muestran la peor cara de los blogs de internet, gente que encima de que no sabe se burla de la gente que sabe. El coro Kennedy es un grupo de gente sin técnica, un director dibujado que como dice Rita no poseen matices y si ven al director verían que no da indicaciones de intensidad. Se limita a marcar los compases y las “coreografías”, lean su curriculum nunca estudió dirección. No dudo de sus buenas intenciones sobre temas como la lucha contra el VIH o el apoyo a las Madres de plaza de mayo pero musicalmente es muy malo. Esto no tiene nada que ver con que hagan musica popular, The King’s Singers hacen musica popular desde hace años y tienen a mi gusto las piezas corales mas exquisitas que se hayan arreglado en los últimos 30 años. Podría decir lo mismo de Hans Zimmer el compositor de “Spider Pig” tema emblema de la película de Los Simpsons. Si un medio televisivo quisiera llevar a un buen coro argentino llevarían a Estudio Coral de Buenos Aires, pero claro ellos no les van a cantar una canción de la gripe A ensayada 15 minutos antes. Todo lo que acabo de decir es de perogrullo para cualquiera que sepa un poquito de canto coral sinceramente si no saben vayan a estudiar y opinen después. Diganme si Estudio Coral esta compuesto por excelentes cantantes acartonados, hay excelentes coros polifónicos amateurs como el caso de coro de Trenque Lauquen o el coro del Colegio Nacional de Adrogué.
Lu comentó:
Hola, Profesor,
Comparto su opinión absolutamente. Me parece una falta de respeto lo que se hizo con una melodía exquisita como la 9a. Sinfonía. Ni siquiera llegué a escuchar el tema hasta el final. Me pareció siniestro y de mal gusto.
Yo pertenecí al coro Kennedy cuando era un coro y se tenía más cuidado con la técnica vocal, con los matices y con la creatividad. Es real lo que dice Ed en cuanto a la participación de uno de los integrantes de Opus Cuatro -Hernando Iraola-, una voz estupenda, que nos ayudaba a cantar cada día mejor. Fue la época de oro del Kennedy. Gradualmente se fue convirtiendo en lo que es ahora, desafortunadamente.
Mucho gusto en haber podido opinar.
Humberto comentó:
Estimada Lu, le agradezco mucho su opinión. Creo que no sólo es el tema de ofender las obras de los grandes genios de la música, sino también de ofender a quienes en su momento sufrieron las desgracias de una enfermedad, burlándose de ambas. Disculpas por la demora en responder. Un gran saludo y muchas felicidades
Humberto López
LF comentó:
A quienes consideran que el humor sobre nuestras desgracias es una falta de respeto, les cuento, que soy médica y convivo con el sufrimiento REAL (no leído en las noticias desde lejos) todos los días, en un medio carenciado,trabajando con lo que se puede y como se puede, y no creo de ninguna manera que el coro Kennedy le haya faltado el respeto a los que sufrieron por la gripe. Hay muchas, maneras de llamar la atención sobre un tema, la misma letra de la canción, aunque humorística, pudo ser un medio indirecto de enseñanza sobre lo que había que hacer, como el lavado de manos, el barbijo, etc. y todo vale si el resultado es bueno, ¿acaso no conocen el movimiento de los “payamédicos”,que intentan disminuir el sufrimiento a través de la risa?, también hay hospitales que han formado grupos de teatro cómico entre médicos, enfermeras y los mismos pacientes y sus familiares, y se ríen de los problemas cotidianos de su propio hospital, es una manera de disminuir tensiones, de aceptar a veces lo que no podemos arreglar y otras veces, de llamar la atención sobre algunos problemas, muchas veces es una manera de enseñar, hasta se ha hecho un bailecito, una coreografía que exagera los pasos del lavado de manos como prevención de transmisión de infecciones y ha sido mucho más efectivo que horas y horas de charla y kilómetros de carteles que nadie lee. Todos los medios que de un modo u otro informen, son buenos, reirnos de nuestros problemas no es desestimarlos, sino ayudarnos a disminuir ese sufrimiento. El coro Kennedy es desacartonado y quizás por eso más sincero, no discrimina, por eso tiene grupos con diferentes niveles de complejidad, para que nadie se quede afuera. Es muy fácil para quien sabe música tomar una partitura y reproducirla al pie de la letra, especialmente si seleccionó (y discriminó),las mejores voces,eso lo hace cualquiera. Lo dificil es tomar un tema musical y crear tanto un arreglo simple que pueda cantar cualquiera sin dejarlo afuera y al mismo tiempo y para la mmisma canción otro arreglo complejísimo (pero propio, a diferencia de muchos), para cantar con quienes tengan la capacidad hacerlo. También y desde hace muchos más años soy docente y les aseguro que el mejor maestro es aquel capaz de enseñar con lo último de la tecnología, o con las manos vacías y en medio del barro y en los dos casos dar lo mejor de sí aprovechando lo que tiene a mano.
Solidaridad no es hablar, ni escribir sobre el sufrimiento, ni decir tengo esta o aquella ideología, sino salir a la calle y sin importar ideologías, ir a donde está el sufrimiento, arremangarse y darle de comer en la boca si es necesaario a quien no puede, levantar con tus manos al que se cae, limpiarle la nariz, la cara o la cola si es preciso a los chicos en una escuela de la villa por que no hay agua en su casa, defender con tu cuerpo al indefenso golpeado, curar en el suelo y con las manos si no tenés camilla o instrumentos, o como hacen ellos, regalarles su poco tiempo libre, casi todos los fines de semana a quienes lo necesitan, cantar gratis para juntar comida, pañales o lo que haga falta, o simplemente llevar un poco de alegría y tener la misma altura para cantar en el mejor teatro en plena ciudad, o en medio del campo con la gente sentada en la tierra y una vaca mugiendo al costado, y disfrutar solo porque está haciendo felíz a alguien.
Lo demás es de la boca para afuera y la mayoría solo son solidarios con sigo mismos, con su comodidad y su bolsillo.
Humberto comentó:
Estimada LF: le agradezco mucho su extenso comentario y me permito contestarlo, haciendo algunas aclaraciones que considero pertinentes. Creo que en algún punto hablamos de cuestiones diferentes. No me cabe ninguna duda del valor de su tarea como profesional de la medicina, ni de su abnegada tarea en lugares carenciados y con medios carenciados, pero creo que todos sabemos que probablemente existirían muchas menos carencias si la educación y el respeto fueran “promocionados” y llevados a práctica con mayor asiduidad. Creo también que su posición de no considerar la canción del Coro Kennedy como una falta de respeto y la mía de considerarla como tal, son absolutamente respetables aunque no sean compartidas. Me parece que habría que consultar a las víctimas de la enfermedad o a quienes perdieron a algún afecto muy cercano a causa de ella, que opinan al respecto. Me detengo en uno de sus párrafos “todo vale si el resultado es bueno”: me parece un poco aventurado aceptar esa frase sin más, porque Ud. compartirá conmigo que a través de la historia, frases como esas justificaron aberraciones que obviamente dejaron de lado la cultura, el derecho del prójimo, el respeto por la vida, la ética, etc. justificándose en esos pretendidos “buenos resultados”.
Ahora bien, yendo al tema de los payamédicos, le señalo algunos de sus objetivos:
* Contribuir a la salud emocional del paciente hospitalizado.
* Desdramatizar el medio hospitalario, demostrando al paciente, familiares y equipo médico que el humor, la risa y la fantasía pueden
formar parte de su vida en el interior del hospital.
* Mejorar la relación médico-paciente.
* Como efecto catártico que facilita el proceso de elaboración de la situación traumática de la hospitalización.
* Mantener un estado de ánimo optimista sostenido.
* Producción de subjetividad, promoción de aspectos resilientes, creación de territorios relacionales, acompañar siempre.
En lo personal, me parece extraordinario que se sostengan y se realicen todas las acciones posibles para utilizar el humor como paliativo del sufrimiento de los enfermos, pero creo que son evidentes las diferencias entre ambos casos, ya que los payamédicos son profesionales de la salud, con un criterio de aplicación tanto para la cura como para el humor, lo realizan en forma sostenida, dentro de los ámbitos adecuados y como resultado de acciones planificadas y dirigidas hacia esos objetivos específicos.
En el caso que nos ocupa, hablamos de una situación de excepción, realizada en un programa mediático que, como tantos otros utiliza el ridículo, el insulto desde la situación de poder que brinda lo mediático, promocionándose, y tratando de ganar dinero o popularidad gracias precisamente a la posición que “todo se justifica por sus resultados”. También creo que ambos compartimos el conocimiento que muchas veces los buenos resultados aparentes, esconden situaciones que (en muchos casos a largo plazo) generan el efecto contrario al buscado.
Sin querer extenderme demasiado hay dos puntos más que me gustaría compartir con Ud.: el primero se refiere a sus aseveraciones musicales: le confieso que no es tan fácil lo que Ud. dice: “es muy fácil para quien sabe música tomar una partitura y reproducirla al pie de la letra, especialmente si seleccionó (y discriminó),las mejores voces,eso lo hace cualquiera”. Me gustaría saber su opinión si yo dijera: “es muy fácil para quien sabe medicina operar un corazón: se leen las instrucciones y se las sigue al pie de la letra, se tiene el instrumental adecuado y especialmente si seleccionó (y discriminó) los ayudantes necesarios, eso lo hace cualquiera. No tema, nunca diría eso ni de la medicina ni de cualquier otra disciplina, salvo que fuera un especialista en ella (y entonces tampoco lo diría, porque sería un especialista).
El otro se refiere al tema de los arreglos (fáciles para los que no saben) y muy difíciles (para los que sí saben): lo importante de la música es hacerla, interpretarla y dentro de ello respetarla. La música se respeta haciéndola adecuadamente, respetando sus parámetros. Por supuesto que eso en el caso de un coro, es absoluta responsabilidad de quien lo dirije. Ahora bien, desde el punto de vista musical y pedagógico, no es aconsejable bajar la calidad en el caso de los que están aprendiendo (hay que subir el nivel de aprendizaje para que puedan alcanzar y superar la dificultad), ni creer meritorio los “arreglos propios”, sobre obras que hay sido compuestas por genios, certificados por la historia y por la humanidad. Cada músico, tiene a su disposición (al menos en nuestra civilización occidental), doce sonidos y sus respectivas octavas, para crear toda la música que quiera. No estoy seguro que el mejor camino sea “abaratar”, las grandes obras ni “banalizar” el sufrimiento, con la excusa de “aprender”, “divertir” o “disminuir el sufrimiento”.
Por último, comparto plenamente lo que significa el trabajo de campo para el alivio del sufrimiento, pero debo aclararle – y espero que Ud. comparta conmigo el concepto – que hay muchísima gente que realiza mucho de esa real y verdadera solidaridad, sin necesidad de burlarse de nadie, haciendo las cosas bien y sin necesidad de participar de programas televisivos donde estoy seguro que todas esas carencias no aparecen.
Yo le agradezco mucho su comentario, porque – más allá de mi acuerdo o desacuerdo – muestra que existe gente que se preocupa por el prójimo sin lo mediático, sino haciendo, hasta en las más desfavorables condiciones y por otra parte tiene la valentía y la convicción de expresar sus ideas, lo cual, en este caso, nos lleva a ambos a reflexionar.
Yo también hace muchos años que educo y comparto con Ud. sus conceptos, sobre todo porque si se puede enseñar teniendo tecnología o no teniéndola, en la ciudad o en el campo, en la riqueza o en la pobreza, es porque el enseñar consiste fundamentalmente en ayudar a pensar.
La saludo muy respetuosamente
Humberto López