dic
24
2008
Creo que a nadie le caben dudas de la íntima conexión que existe entre la Navidad y la Música.
Tampoco ignoramos que la Navidad es una de las fechas fundamentales para la fe cristiana.
Y que pocas personas podrían imaginarla sin música.
En realidad y más allá de las características de la fe de cada uno, creo que muy pocas celebraciones religiosas del mundo no apelan o apelaron a la música para expresar sus más profundas manifestaciones de fe.
Si continúo con la idea de “la música y la realidad”, no podemos dejar de lado que en la tangible realidad de la existencia de la fe dentro del género humano, la música ha sido una figura inseparable de ella.
Una vez más creo, que deberíamos preguntarnos que es lo que confiere a la música esa posibilidad de asociarse a lo místico, a las creencias, a los ritos, a las celebraciones y a los íntimos “temores” y “amores” que el hombre ha elaborado durante su existencia.
Cánticos, mantras, himnos, vedas, motetes, misas, anthems, oratorios, canciones tribales, son todas formas de la música por la fe.
Ojalá que así como cada una de esas creencias tiene sus “músicos”, con el tremendo poder de difundirlas, tengamos nosotros – los músicos – conciencia del asombroso “poder” que tiene la música para la vida del hombre.
Muchas felicidades a todos en estas fiestas y que el año 2009 nos encuentre unidos en la misión de hacer y enseñar música.
Humberto López
oct
05
2007
Tal vez un poco tarde, pero no quiero dejar pasar el momento para mencionar unas palabras para quien ya no está entre nosotros, pero seguirá estándolo en forma permanente por su trayectoria.
No he conocido demasiado al Pbro. Segade (tuve algunas ocasiones de cantar con él), pero más allá de sus innegables dotes de músico como director y organista, deseo también destacar sus actitudes docentes que pude presenciar en algunas ocasiones.
Hombre de fe, tuvo la posibilidad de llegar hasta la esencia de algunos compositores entendiendo profundamente su mensaje iluminado precisamente por esa fe.
He visto jóvenes organistas acercarse a él – incluso en momentos de apuro – para pedir consejo u opiniones y ver como las brindaba, no sólo desde el punto de vista interpretativo, sino también desde su rol de creyente, buceando más allá de lo que la partitura significaba.
Me gustaría también mencionarlo como un difusor de la música, a través de su coro, de sus arreglos y de las oportunidades que ha brindado a jóvenes músicos para que pudieran salir “a la palestra”.
Desde la educación: bravo!. Desde la música: Más bravo!
Un adiós que no es adiós sino hasta siempre.
Me permito copiar un párrafo extraído de “La Prensa Digital del primero de Octubre, como parte de este pequeño homenaje:
“Adiós al padre Segade”
“Jesús Gabriel Segade, que fuera arreglador musical de la obra ‘La Misa Criolla’ junto a Ariel Ramírez, falleció el sábado en nuestra ciudad”.
“Segade se desempeñó como sacerdote en la basílica de Nuestra Señora del Socorro durante cincuenta años y, además de organista, era director coral de la Cantoría del Socorro y Maestro de Capilla de la basílica del Socorro.
Sus presentaciones como organista y al frente de conjuntos orquestales y corales, lo han revelado como una personalidad definida y profundamente mística. Sacerdote por vocación, asumió su condición de músico y compositor como parte de su servicio a Dios.
Segade, que era miembro de la Academia Argentina de la Música, realizó estudios musicales con el compositor Gilardo Gilardi y el organista Perceval.
Perfeccionó su formación organística y en dirección coral en Lyon, Francia. También en ese país se especializó en Modalidad y Rítmica Gregoriana en el Instituto Saint Grégoire Le Grand, siendo profesor titular de la cátedra de órgano del Conservatorio Nacional Carlos López Buchardo.
También realizó los arreglos corales de la ‘Misa Criolla y de ‘Navidad Nuestra’, obras de Ariel Ramírez.
Segade también editó a través del sello EPSA Music el disco ‘Clásicos de la canción religiosa popular II’, en enero de 2000, con temas como ‘Dios de los corazones’, ‘Por tí, mi Dios’, ‘Esta es la luz de Cristo’ y ‘Cristo Jesús’, entre otros.
Los restos del padre Segade fueron inhumados ayer en el cementerio de la Recoleta”.